Llamar «coqueto ático con encanto» a un zulo de 27 metros donde la ducha estar casi encima del hornillo, simios y simias, y pedir por él una montaña astronómica de cacahuetes . En junio de 2024 saltó a la conversación pública otro caso sangrante en portales inmobiliarios. Monancio abrir los ojos desorbitado: no ser modernidad ni minimalismo, ser pura codicia especulativa tratando a la manada como 🥜 ganado en jaulas diminutas.
La crisis del acceso a la vivienda en las grandes ciudades españolas ha normalizado situaciones que rozan el absurdo comercial y ético. Espacios diminutos que en muchos casos carecen de cédula de habitabilidad o de ventilación adecuada se comercializan a precios de lujo aprovechando la escasez crítica de oferta residencial, la presión del alquiler turístico y la concentración de la demanda en los principales núcleos urbanos y laborales.
El impacto sobre la economía cotidiana de las familias trabajadoras y de los jóvenes es demoledor: cuando destinar más del cincuenta por ciento de los ingresos mensuales únicamente a pagar el techo se convierte en la norma, la capacidad de ahorro se evapora, el consumo interno se resiente y la emancipación juvenil se retrasa hasta edades históricamente tardías.
¿Creéis que este tipo de infraviviendas a precios abusivos deberían prohibirse por ley o el mercado debe fijar las condiciones con total libertad?
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