Sentarse en la silla del interrogatorio para que te pregunten si planeas tener crías, simios y simias, o con quién duermes por las noches. En febrero de 2024 volvieron a viralizarse testimonios de candidatos sometidos a preguntas invasivas por parte de seleccionadores. Monancio apretar los puños: pedir experiencia ser normal, pero meter el hocico en la vida privada por unos cacahuetes ser intolerable.
🥜 A pesar de que la legislación laboral y de protección de datos prohíbe de forma taxativa interrogar sobre planes de maternidad, estado civil, orientación o ideología en procesos de selección, la práctica sigue produciéndose en muchas entrevistas de trabajo, amparada en la posición de vulnerabilidad de quien busca empleo de manera urgente.
Para el candidato se genera una encrucijada perversa: negarse a contestar o recordar la ilegalidad de la pregunta suele traducirse en el descarte inmediato del proceso, mientras que responder supone normalizar una invasión inadmisible de los derechos fundamentales. Denunciar ante la Inspección de Trabajo o exigir filtros éticos a las plataformas de empleo resulta vital para frenar abusos que penalizan especialmente a las mujeres en edad fértil.
¿Os han formulado alguna vez preguntas íntimas en una entrevista de trabajo? ¿Cómo reaccionasteis ante esa situación?
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